Posteado por: muchomasqueunviaje | diciembre 22, 2010

Despedida y cierre

Pues ya estamos en casa.

Hemos aprovechado estos días para pasar algo de tiempo con familia y amigos, para intentar reubicarnos y volver a la vida normal, cosa nada sencilla y quizás sea oportuno hacer una reflexión sobre el año que hemos pasado.

Han sido 11 meses y 3 días muy especiales, distintos. Hemos visitado 19 países en 3 continentes, recorrido miles de kilómetros en los más diversos medios de transporte y conocido a mucha gente maravillosa. Todo ha sido especial de una manera u otra y se nos hace muy difícil destacar algo, el mundo es un lugar lleno de tesoros.

Tenemos que dar las gracias a mucha gente por habernos ayudado en esta experiencia, por hacer posible un año irrepetible, así que, sin ánimo de ser exhaustivos, aquí van nuestros agradecimientos a:

Nuestras familias, padres, madres, abuelos, hermanos, cuñados, sobrinos, tíos y primos y a nuestros amigos por estar ahí, a todos los que nos animasteis cuando tomamos la decisión, a todos los que nos habéis seguido en el blog, a todos los que habéis escrito comentarios que nos animaban mucho, a todos los que nos escribíais en el mail y en el facebook para saber como estábamos, a toda la gente maravillosa que hemos conocido en el viaje, a toda la gente de Sawla por acogernos en su pueblo, a los niños y gente de CEHDA, a Susana, Gosein, Ahmed y Fátima por el buen tiempo que pasamos en Sudáfrica, a la gente del camión de Acacia Tours, a los tibetanos de Dharamsala por enseñarnos paz, a la ONG Sonrisas de Bombay por mostrarnos el maravilloso trabajo que hacen, al Doctor Abraham George y a todos los profesores, personal, voluntarios y niños de Shanti Bhavan por hacer una labor tan increíble que ojala cambie el mundo, a nosotros nos ha cambiado la visión del mismo, a los malayos por animar con nosotros a España en el mundial, a los camboyanos por sus sonrisas, a los laosianos por su tranquilidad, a Ines por venir a Vietnam a compartir parte de esta experiencia, a los Srs Rivera Molins, por 7 días inolvidables en San Francisco, al Cusco, a Jacob y los demás miembros de la UCCRI y al Padre Rufino por permitirnos colaborar con ellos, a Claudia, Guillermo, Daniel y Lucía, por brindarnos su amistad en el Camino Inca y su casa en Buenos Aires, a Lucía y Noelia por enseñarnos Montevideo, a Juan y Rafa (nos vemos en los bares) y a Cedric y Stephanie por los tres días del salar de Uyuni y por pasárnoslo tan bien encontrándonos por Sudamérica, a Javier Reverte por sus inspiradores libros de viaje, a Vargas Llosa y demás escritores que amenizaron nuestros largos viajes, a Diego Forlán, Andrés Iniesta y los demás por esos breves pero intensos momentos de felicidad, a Sabina, Serrat y muchos otros por acompañarnos en el viaje, a todos, todos, todos, millones de gracias y muchísima felicidad para los años venideros……

Aquí os dejamos una pequeña muestra de lo que para nosotros ha sido lo más importante del viaje.

http://www.youtube.com/watch?v=5QAbj0ahEDU

Sabemos que falta gente. Esto es una representación de todos vosotros (son las fotos que hemos podido conseguir).

 Hasta pronto.

Posteado por: muchomasqueunviaje | diciembre 17, 2010

Última estación: Bahía

Desde Rio el lunes 13 de diciembre tomamos un avión hacia el último destino de nuestro viaje: Salvador de Bahía.

Situada a la entrada de la Bahía de Todos los Santos, la ciudad de Salvador es el Brasil más africano. En tiempos fue la capital colonial de Brasil y la puerta de entrada de los esclavos llegados de África, por eso la mayoría de la población es mulata o de color.

Su centro histórico está dividido en 2 partes, la Baixa (parte baja) donde se localiza el mercado modelo, en el lugar que antes se ubicaba el mercado de esclavos y la parte alta donde se encuentra el famoso y colorido Pelourinho.

El Pelourinho que recibe su nombre del lugar donde eran azotados los esclavos es sin embargo un precioso barrio de calles empedradas, casas coloniales pintadas de colores, muchas iglesias coloniales y muchísima diversión. En sus calles es habitual escuchar animadas músicas y batucadas y ver a la gente practicar la capoeira. Probablemente herencia de su pasado africano.

En Salvador tomamos un barco hasta el paradisiaco pueblo Morro de Sao Paulo, ubicado en la isla de Tinharé, de espectaculares playas y aguas cálidas. Aquí el tiempo se ha portado bien y hemos pasado unos relajados días preparándonos para lo que nos viene.

De vuelta a Salvador tomamos un avión a Sao Paulo y nos alojamos, como a principio del viaje en Casablanca hace 11 meses y 3 días, en un hotel al lado del aeropuerto. Desde aquí, después de haber visitado 19 países, haber vivido increíbles experiencias, haber conocido a gente muy interesante y haber hecho nuevos y buenos amigos en este año increíble, el viernes 17 de diciembre, emprendemos la vuelta a casa para disfrutar de algo de tiempo junto a la familia y amigos, que ya apetece. Y mucho.

¡¡¡Nos vemos pronto!!!!.

Posteado por: muchomasqueunviaje | diciembre 12, 2010

Santa Catarina e Rio de Janeiro

En Punta del Diablo conocimos a Chema, un alicantino de viaje por América del Sur, que nos ofreció ir con él hasta Porto Alegre en su coche y compartir gastos, así que con él y junto a Rafa y Juan nos dirigimos rumbo a Brasil. En Porto Alegre nos despedimos de Chema y tomamos un autobús hacia Florianopolis en busca de las fabulosas playas brasileñas.

Florianopolis se encuentra en la Isla de Santa Catarina que está unida al continente por un puente y tiene un tamaño similar al de Ibiza. En sus bonitas costas hay unas cuarenta playas de arena blanca y fina, como Azores, Matadeira, Mozambique, Campeche, Joaquina, los Ingleses, Canasvieiras y Jureré. Las tres primeras noches estuvimos en el sur de la isla, que es más tranquilo, quizás demasiado si el tiempo no acompaña como nos pasó a nosotros. En busca de algo más de actividad alquilamos un coche y nos fuimos al norte de la isla, a la localidad de Canasvieiras. Allí pasamos 2 noches en la muy agradable posada de la Beija Flor (www.pousadadobeijaflor.com), regentada por Ana y Rubén, una simpática pareja de argentinos, con los que conversamos mucho sobre viajes. El tiempo nos dio algo de tregua un par de mañanas que aprovechamos para tostarnos al sol y disfrutar de las espectaculares playas. Desde Floripa, como la conocen aquí, tomamos un autobús que en 18 horitas nos dejó en la antigua capital del país, la mítica Río de Janeiro.

Vista desde lo alto del Pan de Azúcar la sensual ciudad de Río, con sus famosas playas (Flamengo, Botafogo, Copacabana, Ipanema y Lebón), la bonita bahía de Guanabara y rodeada de verdes montañas, es probablemente una de las ciudades más bonitas del mundo. Cuando la conoces un poco más, sale a la luz una realidad no tan bonita, como la de las innumerables favelas, la suciedad de la ciudad y de sus playas y la inseguridad. Nosotros, afortunadamente, el único problema que sufrimos fueron los conductores de autobús, auténticos kamikazes.

En Río nos hemos alojado en el barrio de Santa Teresa, la zona colonial de la ciudad situada en lo alto de una colina a la que se accede mediante un desvencijado tranvía. Es un agradable barrio de bonitas casas, calles adoquinadas, espectaculares vistas y un aire bohemio.

Desde aquí fuimos a visitar el centro y Lapa donde se encuentran bonitos edificios históricos y la escalera de Selarón, el bonito barrio de Urca a los pies del Pan de Azúcar, el Jardín botánico y la Laguna de Rodrigo de Freitas y los animados barrios de Copacabana, Ipanema y Lebón con sus populares playas.

Una noche quedamos con Juan y Rafa y salimos a conocer un poquito la noche de Río. Tomamos unas cervezas en el bar la Garota de Ipanema, donde se compuso la famosa canción y nos fuimos hasta Lapa donde hay numerosos clubes de Samba. Algo despistados, tras deambular un poco, nos metimos en un pequeño local donde tocaban algo parecido a la samba o eso creemos y bailaban algunas parejas. Cuando la música terminó, aparecieron tres tambores, se abrió un corro y un tipo vestido de negro y con un bastón tomó el micrófono y comenzó a recitar canciones de sonidos que a nosotros nos parecían africanos, que los demás repetían y acompañaban con palmas. En el centro del corro comenzó a bailar una pareja que se alejaban y acercaban a ritmo de los tambores. Ella vestía una falda larga que hacía girar mientas se movía. Poco después un chico se aproximó a los tambores y tras hacerlos una reverencia relevó al que bailaba tras un breve saludo. Lo mismo ocurrió con la chica y continuó una sucesión de bailarines siguiendo el mismo ritual durante las 2 horas que estuvimos allí. Desconocemos si aquel baile tiene algún nombre específico, sólo recordamos que a nosotros nos pareció espectacular y muy auténtico.

En los cuatro días que pasamos en Río, no pudimos visitar el legendario estadio de Maracaná que está en obras, ni subimos hasta el Corcovado que estuvo casi completamente cubierto de nubes, así que nos vamos de esta ciudad sin haber visitado uno de sus principales iconos, la estatua del Cristo Redentor. No nos va a quedar otro remedio que volver.

Posteado por: muchomasqueunviaje | diciembre 2, 2010

El pequeño Uruguay

Uruguay, cuna de grandes futbolistas, es con 187.000 Km2 y 3 millones de habitantes uno de los países más pequeños de América del Sur que tiene frontera únicamente con los dos más grandes, Argentina y Brasil. Es un país de gentes tranquilas y simpáticas, y acompañadas vayan donde vayan por la bombilla de mate y el termo bajo el brazo. Limita también con el Océano Atlántico y con el Rio de la Plata que lo separa de Argentina y cruzando en barco este último llegamos nosotros desde Buenos Aires hasta Colonia del Sacramento.

Colonia es un pequeño y pintoresco pueblo fundado por los portugueses, pero que también perteneció a España. Tiene un pequeño centro histórico de calles adoquinadas y edificios coloniales, algunas playas, un bonito faro y la única plaza de toros del país que está en ruinas, ya que los toros aquí están prohibidos.

La capital del país Montevideo (1,3 Millones de habitantes), a 2 horas de Colonia, también a orillas del Río de la Plata es un tranquila ciudad, que cuenta con una agradable ciudad vieja y bonitas playas. En esta ciudad se celebra el carnaval más largo del mundo (40 días) y hay un museo del mismo que visitamos. También el espectacular palacio legislativo y la torre Antel, desde la que hay una bonita vista de toda la ciudad. Aquí pasamos algo de tiempo con Lucía y Noelia, dos buenas  amigas de nuestra cuñada Nuria, oriunda de estas tierras, con las que estuvimos conociendo un poco la ciudad y salimos a cenar.

De Montevideo viajamos hasta Punta del Este, donde se juntan el Río de la Plata y el Océano Atlántico, que es el clásico destino veraniego con edificios altos en el centro pero bastante vacío en temporada baja.

Un poco más al este se encuentra Cabo Polonio, un lugar singular, localizado en un bello enclave rodeado de bellas playas, de pequeñas casas unifamiliares  y sin teléfono ni electricidad. No es fácil llegar en transporte público hasta aquí pero sin duda merece la pena. Desde el Cabo, viajamos hasta Punta del Diablo, otra localidad costera de casas bajas y bonitas y con muy buenas playas. En Punta del Diablo nos volvimos a juntar con otros 2 viajeros Juan y Rafa, que ya conocimos en Bolivia, para ver juntos el histórico Barça-Madrid que a algunos costará olvidar.

Las playas de esta parte de Uruguay son de arena fina, bonitas y tranquilas, pero en esta época del año aún no hace mucho calor y el agua está muy fría, así que hemos continuado viaje hacia el norte en busca de tierras más cálidas y del país que será nuestro último destino antes de regresar a España. Nos vamos a Brasil…

Posteado por: muchomasqueunviaje | noviembre 25, 2010

Mi Buenos Aires querido

Buenos Aires es una enorme ciudad llena de encanto que guarda un parecido extraordinario con las ciudades españolas y más en concreto con Madrid. Se encuentra ubicada a orillas del Río de la Plata que por sus dimensiones parece más bien mar. Al norte se encuentran los barrios más exclusivos como Palermo y La Recoleta, en el centro se localizan las zonas comerciales más típicas como la calle Florida y la Plaza y la Avenida de Mayo y al sur los barrios más castizos, San Telmo y el colorido barrio de la Boca. La Avenida 9 de Julio que según los porteños es la más ancha del mundo cruza la ciudad de norte a sur.

Nosotros, gracias a la hospitalidad de Claudia, una gran amiga que hicimos en el Camino Inca de Machu Picchu, y de sus hijos (Vane, Nico, Mati y Ary) nos hemos alojado cómodamente en una preciosa casa en el barrio de La Paternal, a media horita del centro en tren o en autobús.

La avenida Corrientes, que se menciona en un famoso tango, cruza perpendicularmente a la 9 de julio a la altura del obelisco. En ella se encuentran muchos cines, restaurantes y sobretodo teatros como el Gran Rex, en el que actuará Serrat en pocos días. En uno de ellos tocaba Guille con su banda una noche, otro buen amigo, y aprovechamos para ir a verlo.

Puerto Madero es uno de los barrios más modernos de la ciudad, levantado sobre lo que antes era el puerto de la ciudad. Un poco más al sur están los barrios más típicos, San Telmo y la Boca. En San Telmo todos los domingos se celebra un mercado que tuvimos ocasión de visitar y tras pasear un poco pudimos ver bailar tango en la Plaza Dorrego. También presenciamos un espectáculo de tango en el famoso Café Tortoni.

En el barrio de la Boca, donde están sus casas de colores, se encuentra la famosa calle caminito, que aparece mencionada en otro conocido tango y a pocas manzanas está el estadio de la Bombonera, al que acudimos para disfrutar de un emocionante partido del torneo apertura, Boca-Arsenal, que terminó con victoria local por 2 a 1. La hinchada local, la 12, no paró de cantar y animar en ningún momento.

Otro buen amigo, Daniel, nos invitó a cenar a su casa en Palermo, un elegante barrio repleto de tiendas, restaurantes y zonas verdes, reuniendo así al equipo del camino del Inca (Lucía , Claudia, Guille, Daniel y nosotros).

Cerca de Palermo está la Recoleta, otra elegante zona en la que se encuentra el famoso cementerio del mismo nombre donde está la tumba de Evita. En este barrio vivieron los Srs Pérez hará unos 12 años.

Gracias a Claudia y a Guille pudimos conocer un poquito de los alrededores de Buenos Aires, ya que nos llevaron a Capilla del Señor y a San Isidro y Tigre. Además de todo esto nos invitaron a disfrutar un asado de jugosísima carne en su casa y a probar el mate. La verdad es que nos han tratado como a reyes.

Así han transcurrido nuestros ocho días por la bella ciudad de Buenos Aires en la que hemos disfrutado de muchos de sus encantos pero sobre todo de la compañía de buenos amigos.

Posteado por: muchomasqueunviaje | noviembre 18, 2010

Un poquito de Chile

Valparaíso es una preciosa y colorida ciudad patrimonio de la Unesco. Está asentada sobre varios cerros con coloreadas casas que miran al mar. En una de ellas, La Sebastiana, vivió y trabajó el gran poeta chileno Pablo Neruda. Es además, un importante puerto de mar.

Sus viejos edificios, sus fachadas pintadas con murales, sus ascensores que suben a los cerros y sus calles empinadas en las que se encuentran numerosos cafés y restaurantes le dan un aire bohemio a la ciudad. En uno de estos restaurantes probamos la especialidad local, la Chorrillana, que no te deja con una pizca de hambre. En Chile también se producen muy buenos vinos y nosotros hemos disfrutado especialmente los de la variedad carmenere.

Desde aquí fuimos a la ciudad de Viña del Mar que se encuentra a 8 Km de Valparaíso, un típico lugar de vacaciones para los chilenos sin ningún otro atractivo especial.

De Valparaíso viajamos hasta Santiago, la capital de Chile, fundada por el extremeño Pedro de Valdivia. Nos ha parecido una agradable y tranquila ciudad con algunos bonitos edificios y plazas, lugares históricos como la Casa de La Moneda y la Plaza de Armas  y dos imponentes cerros desde los que se domina la ciudad, el cerro Santa Lucía y el cerro San Cristóbal al que se puede llegar en funicular y desde el que se obtienen impresionantes vistas de la ciudad.

Con la visita a estas dos ciudades ha concluido nuestro pequeño periplo por Chile, país al que queremos volver porque sabemos que nos hemos dejado mucho por conocer.

Desde Santiago tomamos un avión hacia otra capital donde pasaremos al menos una semanita disfrutando de la compañía de buenos amigos, de buena comida, buen vino, y famosos y pintorescos barrios como Palermo, Recoleta, Puerto Madero, San Telmo y la Boca…

Posteado por: muchomasqueunviaje | noviembre 10, 2010

Córdoba y Mendoza

La ciudad de Córdoba es bastante más grande que su homónima española aunque no tan bonita, sin embargo dado su carácter universitario es muy animada y agradable. Cuenta con varios edificios coloniales interesantes y con unas estancias jesuíticas repartidas por toda la provincia que son patrimonio de la humanidad. La gente es enormemente simpática y la ciudad guarda un gran parecido con las ciudades españolas con lo cual nos hemos sentido como en casa.

En las cercanías de Córdoba se encuentra Altagracia, allí donde está ubicada una de estas estancias y que fue el lugar donde transcurrió parte de la infancia del Che Guevara, Ernestito por aquellos tiempos, cuya familia se trasladó aquí por el asma que este padecía. Hay un museo en una de las casas en las que vivieron.

Un autobús nocturno nos llevó de Córdoba a Mendoza, otra agradable ciudad a los pies de la Cordillera de los Andes, famosa por las bodegas que la rodean y los vinos que aquí se producen, sobre todo los de la variedad malbec.

Nuestra estancia aquí se ha visto muy condicionada por un viento que azota estas tierras en los meses de septiembre a noviembre: el viento Sonda. Se origina en las montañas acompañado por intensas nevadas y baja a la ciudad donde sopla fuertemente cargado de partículas que hacen muy difícil pasear por la calle. Al día siguiente, cuando pretendíamos visitar algunas bodegas, las temperaturas habían descendido unos 25 grados por lo que tuvimos que acortar la visita y acabamos en un cine, algo que ya nos apetecía después de tanto tiempo sin ir. A los dos días tomamos un autobús hacia Valparaíso en Chile. El paisaje andino era precioso, todo nevado, pero cruzar la frontera, que debido al viento llevaba cerrada 2 días, nos llevó 5 horas aproximadamente, con lo que un viaje que tenían que ser 7 horas acabaron siendo 13. En fín, no se puede luchar contra los elementos.

Posteado por: muchomasqueunviaje | noviembre 5, 2010

Norte de Argentina

En San Pedro de Atacama estuvimos apenas un día. Es un pueblo tranquilo y bonito pero teníamos muchas ganas de llegar a Argentina y los paisajes que lo rodean son similares a los que habíamos visto en la ruta por Bolivia, así que al día siguiente tomamos un autobús (aquí no se dice cogimos) y cruzando parte del desierto de Atacama, el más árido del mundo y otros bellos  parajes llegamos hasta San Salvador de Jujuy, ya en Argentina. Nuestra primera cena fue bife de lomo como no, espectacular por cierto.

La ciudad de Jujuy no es muy bonita pero sus alrededores sí. De estos, visitamos Tilcara, en el que se encuentra una antigua fortaleza prehispánica (el Pucará de Tilcara) desde el que se obtienen bonitas vistas del pueblo y de la Quebrada de Humahuaca y también fuimos a Purmamarca un bonito pueblecito a los pies del cerro de los siete colores.

De Jujuy viajamos hasta Salta y pasamos dos días en esta agradable y tranquila ciudad con una bonita plaza y algunos edificios notables. Aquí nos lanzamos a probar la gastronomía local por sugerencia de una amiga y disfrutamos de las empanadas salteñas y los tamales. Con las fuerzas renovadas de esta manera nos animamos a subir y después bajar los 1070 escalones del cerro de San Bernardo  y admirar las impresionantes vistas de la ciudad y alrededores.

Nuestra siguiente parada fue Cafayate, aún en la provincia de Salta. Cafayate es un bello y tranquilo pueblo a 1700 metros de altura famoso por los vinos de altura que aquí se producen. Aquí pasamos un par de días probando los buenos vinos de sus bodegas, especialmente el Torrontés, de un uva autóctona que da un famoso blanco y el malbec, una uva francesa que se ha desarrollado muy bien en Argentina y Chile, dando lugar a buenísimos tintos. También aquí visitamos un Tambo en donde, gracias a unas simpáticas cabras, se produce un sabrosísimo queso.

De Cafayate viajamos rumbo sur hasta Tafí del valle, en la provincia de Tucumán, otro bonito pueblo en el que hicimos un par de excursiones, una ascendiendo hasta el mirador de la Cruz y otra siguiendo el río a lo largo del valle hasta el pueblo de El Mollar.

Con esto damos por concluida nuestra visita al Norte de Argentina, que es, como dirían ellos, relindo. Y siguiendo rumbo sur hemos llegado hasta la segunda ciudad más grande de Argentina: Córdoba.

Posteado por: muchomasqueunviaje | octubre 29, 2010

En ruta por el espectacular Suroeste Boliviano

Desde Potosí en un autobús un tanto arcaico y que pinchó dos veces llegamos hasta Uyuni (3653 msnm), una población no especialmente agraciada pero que se encuentra al borde del Salar al que da nombre y desde donde parten los tours para visitarlo. A uno de estos tours en 4×4 nos unimos nosotros junto a 2 barceloneses de viaje por Sudamérica (Juan y Rafa) y una pareja de franceses de viaje por el mundo (Cedric y Stephanie), todos ellos muy simpáticos y con los que nos hemos reído mucho y un gran guía-conductor-cocinero, el boliviano Simeón de Estrella del Sur expediciones. La ruta, de tres días de duración, empieza en Uyuni (Bolivia) y termina en San Pedro de Atacama (Chile), recorriendo increíbles y espectaculares paisajes.

El primer día salimos a eso de las diez de Uyuni y en pocas horas nos adentramos en el inmenso salar (12.000 Km2), parando a comer en la Isla del Pescado y como hace la gente aquí poniendo a prueba nuestra imaginación fotográfica. A la tarde continuamos atravesando el salar y después de disfrutar de una preciosa puesta de Sol, fuimos a dormir a un Hotel de Sal.

Al día siguiente atravesamos impresionantes paisajes volcánicos y viajamos hasta las lagunas Honda, Hedionda y Cañapa, de diversos colores por los minerales que contienen, donde contemplamos a los curiosos y bonitos flamencos que en ellas viven y por la tarde llegamos hasta la laguna colorada, que es más bien rojiblanca (Atleeeeeti) y dormimos en un alojamiento cercano a ésta. Cada parada de este día era, sorprendentemente, una paisaje completamente distinto al anterior.

El tercer y último día amanecimos a las cuatro y media de la mañana con una temperatura ambiente de unos diez grados bajo cero, para contemplar los geiseres Sol de la mañana y darnos un relajante baño en las termas de Polques. Es espectacular bañarte en unas termas naturales a 30 grados en medio de la naturaleza cuando fuera rondaban los 0 grados Por último visitamos las lagunas verde y blanca y tomamos una furgoneta hasta San Pedro de Atacama, ya en Chile.

Estos tres días de ruta, recorriendo bellísimos paisajes, han puesto el colofón a la visita de un país, antes bastante desconocido para nosotros y que nos ha sorprendido y encantado

Posteado por: muchomasqueunviaje | octubre 23, 2010

Bolivia

Nuestra primera parada en Bolivia fue Copacabana, a orillas del Lago Titicaca, a donde llegamos desde Puno, tras cruzar la frontera y no estuvimos mucho tiempo ya que apenas comimos, tomamos un barco hacía la preciosa Isla del Sol, el legendario lugar de origen de la civilización inca y el lugar de nacimiento del Sol. En la isla no hay vehículos a motor así que tuvimos que cargar con las mochilas hasta lo alto de la misma donde nos alojamos, pero el esfuerzo mereció la pena. El hotel era de lo más agradable y las vistas de la isla y el lago increíbles.

Al día siguiente volvimos a Copacabana y tomamos un autobús que cruzando el lago de manera singular nos llevó hasta La Paz. La capital política de Bolivia (3660 msnm, 1,5 millones de habitantes) es una curiosa y bulliciosa ciudad asentada sobre el cañón del Choqueyapu. La calle principal donde se encuentran los edificios más altos sigue el cauce del río y las casas cubren completamente ambas laderas. Nos ha parecido una ciudad agradable, aunque no tiene mucho por ver.

Desde La Paz viajamos por la noche hasta la muy bella ciudad de Sucre, la capital judicial del país. Aquí pasamos dos estupendos días disfrutando de sus calles empedradas, sus bonitas plazas, sus encalados edificios coloniales, sus buenos restaurantes y sus animados bares. Nos encantó esta ciudad, de las que te quedarías allí un tiempecito.

Y de Sucre nos fuimos hasta Potosí, probablemente la ciudad más alta del mundo a 4060 m de altitud. Potosí está a los pies del famoso Cerro Rico de donde se ha extraído plata durante 500 años. La ciudad era en tiempos la más rica de América, dicen que con calles de plata incluso, pero el tiempo ha sido severo con esta ciudad y no queda mucho de su antiguo esplendor, la Casa de la Moneda si acaso. En el Cerro Rico aún se sigue extrayendo mineral de manera bastante artesanal y en condiciones muy duras como pudimos comprobar en una visita a una de las muchas minas.

Bolivia es un país que nos está gustando mucho y eso que aun nos queda por conocer su principal atractivo: el Salar de Uyuni.

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